Escudo de la República de Colombia Escudo de la República de Colombia
Facultad de Ciencias Económicas



Stanley Malinowitz

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Stanley Malinowitz, profesor de la Escuela de Economía de la FCE UN. 

 

 

Quien creyó que con la llegada del Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos se estaría cerrando un capítulo de la época más aguda del neoliberalismo, estuvo bastante equivocado. Sus arremetidas contra los tratados de libre comercio no son al sistema en sí, sino a lo que vulnere los intereses de su país como súper potencia mundial. Por eso, en opinión de Stanley Malinowitz, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Colombia, en lo económico solo hubo un cambio: el tono, hacia uno más agresivo, con la misma programática de las últimas cuatro décadas, tanto de gobiernos republicanos como demócratas.

 

“Los anteriores presidentes eran más diplomáticos al implantar sus políticas; Trump es más provocativo gracias al respaldo de un Congreso dominado por el Partido Republicano. Esto le ha permitido llegar a ciertos extremos, como proponer una reforma de impuestos regresiva, respaldada por el legislativo, que llevará a otro nivel la forma descarada en la que se le baja los impuestos a la gente más rica y a las grandes empresas, en detrimento de las pequeñas y las personas de menores ingresos”, evidencia el académico.

 

Lo que sí está ocurriendo en esta nación norteamericana es una clara distribución hacia arriba que incrementa la desigualdad, dice el experto de la Facultad. A esto se suman mayores recortes a la seguridad social en salud y pensiones, algo que ya habían efectuado anteriores gobiernos, pero en niveles que políticamente antes no se podía. Se estima que con la reforma de impuestos aumentarán de forma dramática el déficit y la deuda, algo que a mediano plazo será utilizado para volver a justificar, como en un círculo vicioso, mayores recortes al gasto social.

 

En lo financiero, el profesor Malinowitz señala que continuará la desregularización como ha sido costumbre en el país. “Con Obama hubo una leve regulación después de la gran crisis del 2008 y una reforma financiera muy tímida, sin llegar a ser estructural, pero Trump está en proceso de abolir esos escasos logros. Por eso, ya suenan las alarmas del sector financiero, debido a que se vive un panorama muy parecido al de 2006 y 2007 antes del estallido de la crisis. Lo más probable es que llegará una nueva, aunque no se pueden hacer proyecciones sobre en qué momento el mundo financiero colapsará, pero las condiciones están dadas”.

 

Otro de los frentes en los que Estados Unidos pareciera haber cambiado de estrategia es el de las relaciones internacionales, pero según nuestro profesor de nuevo el giro fue más de forma que de fondo. En el caso de la negoción del TLC con México y Canadá lo que pretende el jefe de estado estadounidense es renegociar aspectos que incrementen el poder de las transnacionales de su país; por ende, no se trata de una actitud proteccionista porque la economía sigue tan abierta como siempre.  

 

“La política exterior de Estados Unidos permanece intacta, solo hay cambios en los detalles. Por ejemplo, se continúa con las mismas guerras en el medio oriente como en el periodo de Obama, y el último anuncio de Trump de reconocer a Jerusalén como capital de Israel y mover la embajada hacia allí es una continuidad más extrema, puesto que los últimos presidentes ya habían hecho avances al respecto, pero no tan abiertamente por aspectos diplomáticos”, expresa el analista de la UN.

 

* Vea la video columna del profesor Stanley Malinowitz sobre este tema